Es sólo una señal.
(...)
Las deudas de este juego son un reloj de arena,
la cuchilla que rompe una mirada,
la fuente que guardó el cadáver de un pájaro,
los muros del jardín
y el vacío que habita
el interior de las estatuas.
Fue así como los dioses perdieron sus antorchas.
(...)
[“Deudas de juego”, Luis García Montero, La intimidad de la serpiente, 2003]


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ladymacbeth dijo
Cómo me gustan esos discos! Los tengo en vinilo y no puedo dejar de escucharlos, me encanta el ruidito de la aguja...como el barco que flota en tu cabeza y se hunde de nuevo al despertar...asi de fragil es esa frontera que separa el sueño de la realidad...eso es lo que siento cuando comienzo a escuchar.
18 Diciembre 2005 | 01:18 PM