Doctor Divago

Lo único que había escuchado anteriormente de este magnífico grupo era la versión de “Tormentas imaginarias” que realizaron en el disco homenaje a 091 “Canciones de cuna y de rabia”. Por lo demás recuerdo haber leído en la lista de correo sobre José Ignacio Lapido, comentarios elogiosos sobre ellos anunciando la aparición de su nuevo disco, y recomendando visitar su página web oficialdonde se pueden escuchar varias de sus canciones y conocer con mayor detalle sus más de 15 años de historia.
Por otro lado, en la revista Rolling Stones del mes de enero de 2006, en la sección “La Gran Encuesta 2005”, se sometía a diferentes artistas nacionales a un cuestionario cuya tercera pregunta era la siguiente: “Mejor artista o grupo nacional”, y a la hora de conocer las respuestas dadas por José Ignacio Lapido me llamó la atención el nombre de Doctor Divago. La bendita curiosidad hizo el resto, y por fin llegó la hora de escuchar alguna de sus canciones.
Empecé por “Tirando a dar” y “Un minuto antes de la realidad”, y me quedé literalmente extasiado completamente ajeno a lo que me rodeaba. No me importó equivocarme de parada, y tener que esperar varios minutos al siguiente autobús que me condujera al centro de Madrid. Con esas canciones en bucle resonando en mis oídos, lo único que deseaba era conseguir cuanto antes más temas de este grupo, ya que además poco a poco me iba fijando con mayor detalle en la letra de las canciones disfrutando de su fusión con la música, y celebrando anticipadamente la estimulante y buena dosis de rock and roll que me esperaba cuando pudiera profundizar en sus discos.
De esta forma, al llegar a la plaza de Callao comencé la búsqueda en las míticas tiendas de segunda mano (“La Metralleta”, “La Gramola”...) aunque como era de esperar no conseguí nada de ellos, pero sin emabrgo logré cazar una nostálgica cinta de casete de los Cero, y a continuación me dirigí a probar suerte al Fnac y El Corte Inglés (sic), y finalmente en una pequeña tienda dedicada a música independiente -donde por lo menos sí conocían al grupo- amablemente me indicaron que estaban a la espera de la publicación de su nuevo disco, con lo cual regresé a casa con las manos vacías pero con la creciente expectación de empezar cuanto antes a recabar información sobre este grupo del que sólo puedo decir que su talento es inmenso, y al que hay que agradecer que a pesar de la situación actual de la industria discográfica sigan al pie del cañón ofreciéndonos la increíble “Revuelta elemental” de su último trabajo.
Trece temas grandiosos que hace apenas un mes adquirí en Alicante, y que no me canso aún de disfrutar hasta el punto que a la segunda o tercera escucha del disco ya tuve claro que el día de hoy, 18 de marzo, me tocaría de nuevo viajar a Alicante para disfrutar de su música en directo, y deleitarme saboreando buen rock en lugar de asistir al patéticamente famoso “abrevadero de borregos” (sic) que este fin de semana puebla nuestras ciudades compitiendo por ser la más animal de todas.
En fin, nada queda por hacer, y todo es tan absurdo... ¿De mal en peor? Afortunadamente gracias a grupos como Doctor Divago es posible instalarse un minuto antes de la realidad y aprender, por supuesto, a sobrevivir.
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Kekita dijo
Amén a eso hermano
28 Marzo 2006 | 12:18 AM